sábado, 6 de octubre de 2007

Atómico elixir vacuno


Hola a todos, heme aquí nuevamente derribado en el lecho producto de una reacción alérgica profunda, motivada al parecer por una intolerancia a un componente de la leche vacuna y por ende a sus derivados. Luego de intuir esto a causa de mi historial clínico, decidi investigar un poquito más y me encontré con cifras sorpendentes sobre el exceso de proteinas y grasas aportadas por nuestras amigas, lo único que puedo pensar en este momento es que mi cuerpo no está hecho para comérselas a ellas, y probablemente así ocurre con muchas personas más; e inevitablemente me pregunto si a nuestros ancestros realmente les parecía más suculenta una vaquita que tal vez un cerdo, una gallina, o un jabalí:::




Al pensar en esto inevitablemente me voy a la comparación de sabor ¿ Qué es más rico en sabor, una gallinita, un chanchito, una vaca, un elefante o un rinoceronte?..jaja. Supongo que cada uno tiene sus preferencias, pero si intuyo que esta predilección por las vacas se debe inevitablemente al factor de CANTIDAD. Sí, Cantidad, creo que se deja para el final la verdadera empatía del cuerpo humano con estos "Alimentos", priviligiando las utilidades de faenar a un animal de 400 kilos en ves de uno de 50 o de 1000. ¿No creen?, es como para pensarlo...




Con esto no prentendo bajo ningún caso hacer una campaña ANTI-PARRILLADA ni ni nada por el estilo, pero lo que sí puedo decir a claramente es que por ahora y probablemente por mucho tiempo más; Yo, NO tomo leche...




Adíos queso de mi alma y yogurt de mi desgracia.